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Los Pochos desde siempre

Juan Ángel Ávila
Por Juan Ángel Ávila

No sé porque hay tanto alboroto con los mal llamados “pochos”, los jugadores de doble nacionalidad y que en su mayoría son de ascendencia mexicana, quienes al ser admitidos como nacionales se les da su justo valor como lo que son por derecho constitucional: mexicanos con todas las de la ley.

Desde que tengo memoria, que no es privilegiada, debe estar un poco averiada de hecho, recuerdo haber visto pasar a muy buenos elementos de doble nacionalidad. Con diversos clubes y en ambas ligas grandes del país.

Por ejemplo, Rafael García, o Ralph, como dice su biografía. Fue un muy buen pítcher nativo de Los Ángeles, que llegó a nuestro beisbol luego de haber estado par de temporadas en Ligas Mayores con Padres de San Diego en 1972 y 1973. Ahí fue compañero de Vicente Romo. El derecho estuvo buena parte de su carrera en México. En Liga Mexicana fue dominante, pítcher estelar al grado de ganar 147 juegos en 12 campañas y acumuló 100 triunfos más con un juego sin hit ni carrera con Venados ante Yaquis en la Mexicana del Pacífico. Ingresó al Salón de la Fama, como tenía que ser, por su aporte a nuestra pelota.

Y ejemplos como el de Rafael García hay muchos. De los que se me vienen a la mente también está Tony Barbosa, que lanzó en ambas ligas y con éxito, principalmente en las plazas de Coahuila y Reynosa en verano y en invierno. Nativo de Bronwsville, Texas, pegado a la frontera con Tamaulipas, se convirtió en as del montículo.

Como Barbosa, también recordamos al pítcher zurdo Ken Angulo, que llegó a la LMP, anduvo con Venados, Guaymas y Mexicali, mientras que en Liga Mexicana fue clave para el campeonato con Leones de Yucatán en 1984.

Si de bateadores hablamos, encontramos a Tony Castro, primera base nativo de San Diego que hizo carrera por buen rato en nuestra pelota. Ricardo Guerra, Ricardo Durán, Ronnie Salazar son nombres conocidos de jugadores con doble nacionalidad.

Algunos de ellos llegaron cuando la etapa de jugar sin extranjeros en invierno en la temporada 1982-83. En los años 70 y 80 no hubo problema alguno para que muchos jugadores con esta situación se adaptaran a nuestras ligas y el país. Hoy en día debemos de recibirlos con respeto pues vienen a ganarse un lugar y apoyar el esfuerzo del beisbol nacional.

Y qué bueno ha sido el que se haya abierto la puerta para que compitan con los nuestros.

ALTAMENTE DOMINANTE

Calladito la boca, el pítcher de los Reales y actual cerrador del club, Wade Davis, ha resultado intratable para la oposición desde el año pasado.

Davis, exabridor de Tampa Bay, acumulaba hasta mediados de abril efectividad de 0.26 en sus últimos 32 relevos, incluyendo la postemporada 2015.

MÁS PACIENCIA AL BATEAR

El año pasado, Gregory Polanco, de Piratas, tuvo que emplear 142 turnos al bat para llegar a la cifra de 10 bases por bolas recibidas.  Pero este año, la cosa ha cambiado. De ser agresivo de más, ahora es mayormente selectivo, pues ya tiene 10 bases recibidas pero en apenas sus primeras 33 apariciones en el plato. Las ilusiones de los Piratas en la temporada recaen en buen porcentaje en este dominicano.  

Al Bat

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