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Ojeda se fue y se desbordaron las pasiones

Me sorprendió el maremoto que entre los periodistas deportivos locales provocó el despido de Miguel Ojeda.

Miguel Osuna
Por Miguel Osuna

Buenos amigos muchos de ellos, ayer sí que les ganó la pasión y se desbordaron en reproches a la directiva de los Venados, concretamente hacia un hombre que siempre ha sido franco,  campechano, con quienes hemos cubierto la Liga Mexicana del Pacífico: Jesús “Chino” Valdez.

El gerente deportivo del club rojo fue el blanco de los ardientes dardos que se lanzaron ayer. ¿Merecidos? Pues habría que debatirlo.

Es verdad que Valdez carga sobre sus hombros la responsabilidad de armar el equipo, pero en comunión con el mánager. Al menos así debería ser. Y si bien el róster de los Venados no es el mejor de la liga, sí luce más sólido que el del año anterior.

Se dice que favorece sus propios intereses de scout de los Piratas de Pittsburgh antes que los de Venados. Si es así, entonces el “Chino” tiene mucho por aclarar con sus jefes, Antonio Toledo Ortiz e Ismael Barros.

También ha trascendido que tenía roces con Ojeda. Otro punto a analizar con sangre fría porque tan culpable puede ser el directivo como el mánager.

¿CRÍTICAS EXCESIVAS?


El despido de Ojeda fue reprobado por todos los colegas. Incluso alguien calificó de “aberrante” el proceder de la directiva. Coincido en lo primero, mas no en lo segundo. Creo que no es una buena decisión, ya que restaban ayer 17 partidos, pocos para que un nuevo estratega, en este caso Juan José Pacho, pueda transformar al equipo. Además, Venados todavía tiene mucho chance de calificar y no se veía tan mal, salvo por los titubeos del bullpen y una ofensiva decreciente en producción. Y de eso no es culpable Ojeda.

Pero, ¿cómo calificar de aberrante su salida? ¿Por qué desgarrarse las vestiduras diciendo que están engañando al aficionado y a los dueños?, ¿que están destruyendo al equipo y el vestidor?, ¿que el “Chino” no sabe escoger peloteros y que él sería el principal culpable de un potencial fracaso de los rojos? Caray, los despidos de mánagers son pan de todos los días en esta y muchas otras ligas. Venados es sotanero en la segunda vuelta y su boleto a play off pende de un hilo. Por menos han corrido a otros en varios equipos de la Mex-Pac, e incluso aquí mismo.

Perder 12 de los últimos 17 juegos pesa. Asumo que la presión les llegó hasta el cuello a Barros y Valdez, y por ello tomaron una medida que parece desesperada, desatinada y e inoportuna. Pero, ¿tanto como para mandarlos a la hoguera? 


¿DE FORMA INDIGNA?


También se dijo que es la segunda vez que Ojeda se va de la organización “por la puerta de atrás”. La primera se dio cuando fue dado de baja y posteriormente tomado por Navojoa, aunque días después el guaymense decidió colgar los spikes.

Y entonces pregunto, ¿qué procede cuando un pelotero icono ya no rinde? ¿Hacerle un monumento atrás de la loma? ¿Ponerle su nombre al estadio? ¿Contratarlo como presidente del club?

Nada de eso es obligación de los directivos. Ellos tienen que ver por el presente y después pensar en alguna forma de retribuirle a ese jugador tan especial lo mucho que dio al equipo.

 

Al Bat

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