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Dock Ellis: La historia del pitcher que lanzó un sin hit bajo los efectos del LSD

La fiesta en los 70's era realmente buena 

Dock Ellis: La historia del pitcher que lanzó un sin hit bajo los efectos del LSD

Dock Ellis: La historia del pitcher que lanzó un sin hit bajo los efectos del LSD | AP

Para muchos fans del beisbol es casi de dominio popular la historia del Juego Perfecto de David Wells en 1998 aún bajo los efectos del alcohol y con una resaca tremenda tras haberse enfiestado la noche antes de lanzarlo; pero quizá hay otra historia un poco más oscura y quizá más loca sobre un pitcher lanzando un juegazo bajo los efectos de una sustancia.

Para ellos tenemos que trasladarnos a 1970, con la psicodelia en su pleno apogeo y la experimentación con drogas psicoactivas era el pan de cada día en la juventud americana: La música de Grateful Dead, Jimi Hendrix, Led Zeppelin, Black Sabbath y Frank Zappa eran el soundtrack de aquella época loca, en la cuál vivió el lanzador Dock Ellis.

Durante aquel año, Ellis era lanzador de los Piratas de Pittsburgh y el 12 de junio de 1970 se subió al montículo para lanzar un juego sin hit ni carreras bajo los efectos del LSD ante los Padres en el antiguo estadio de San Diego; lo cuál sin duda es un logro bastante impresionante, sabiendo que dicha droga causa alucinaciones.

Ellis contó lo sucedido por primera vez en 1984 para The Pittsburgh Press: El lanzador relata que el día antes de su apertura en San Diego, fue a visitar a un amigo suyo a Los Angeles y se estuvieron drogando con LSD toda la tarde, usando el ácido cómo dos o tres veces, según la historia de Ellis.

Dock pensó que aún era 11 de junio, y se volvió a drogar con LSD a mediodía, pero la novia de su amigo le recordó que tenía que era 12 y que tenía que lanzar ese mismo día a las 6 de la tarde luego de ver el periódico, por lo que cómo pudo, Ellis partió hacia el aeropuerto todo alucinado y llegó a San Diego a las 3 de la tarde y se reportó al estadio a las 4:30 p.m., justo para comenzar a calentar.

Aún bajo los efectos del ácido, Ellis aún así fue capaz de lanzar un juego sin hit ni carreras, donde dio 8 bases por bolas y ponchó a 6 bateadores, ayudado de una tremenda defensiva aquel día de los Piratas. Dock dice que no podía sentir la pelota en sus manos y no podía ver al catcher claramente, aunque el receptor, Jerry May, se puso cinta brillante en los dedos para ayudar a Ellis a ver las señales.

Ellis dice ésto sobre lo que vivió ese día:

Sólamente recuerdo pedazos del juego. Estaba totalmente alucinado, sentía mucha euforia, estaba totalmente lelo viendo el guante del catcher. Recuerdo haber golpeado a algunos bateadores y las bases llenándose algunas veces. A veces la bola se hacía pequeña, a veces grande, a veces veía al catcher y a veces no. Estaba mascando chicle y luego sentí que se hizo polvo. En la cuarta entrada sentía que Richard Nixon era el umpire de home y vi que Jimi Hendrix fue a batear con una guitarra. 

Dock dijo que se arrepiente de haberse drogado ese día, porque lo privó de tener recuerdos claros de su más grande logro individual. Aunque hay reporteros que dudan de la veracidad de la historia, un amigo íntimo de Ellis y jugador de los Astros de Houston en aquellos días, Scipio Spinks, verificó la anécdota de su compadre, mencionando que Ellis no sólamente se drogaba con LSD, sino que también tomaba anfetaminas y otras sustancias.

Ellis dice que jamás volvió a tomar LSD en sus años de carrera. Desafortunadamente, Dock falleció en 2008 a causa de una cirrosis hepática a la edad de 63 años. Jugó para Piratas, Yankees, Atléticos, Rangers y Mets en una carrera que duró desde 1968 a 1979. Fue All-Star en 1971 y ganó la Serie Mundial con Pittsburgh ese mismo año.

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