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El prospecto cubano de los White Sox que podría dar la sorpresa en 2019

El pelotero tendrá mucho que aprender de sus compatriotas Moncada y Abreú

El prospecto cubano de los White Sox que podría dar la sorpresa en 2019

El prospecto cubano de los White Sox que podría dar la sorpresa en 2019 | AP, FR36811 AP, Copyright 2000 Adobe Systems Incorporated

El casillero del cubano Luis Robert en el clubhouse de los White Sox está ubicado entre los de sus compatriotas José Abreu y Yoán Moncada. Es un trío que tiene el potencial para ser piedra angular de un equipo de Chicago que pretende luchar por títulos en un futuro no muy lejano.

Pero por ahora, el par de jugadores del equipo grande son dos importantes fuentes de información para Robert, el prospecto de 21 años.

"Abreu es un veterano que conoce la liga y sabe lo que uno tiene que hacer para mejorar", dijo Robert luego de presentarse al complejo primaveral del club. "Moncada es más joven, pero también tiene experiencia.

"Como es más joven", siguió Robert sobre Moncada, "tengo más cosas en común con él. Siempre estamos tratando de divertirnos, pero también me da consejos sobre cómo pensar, cómo tener una mejor rutina y cómo mejorar para poder aprovechar mi talento".

Físicamente, Robert parece más un jugador de fútbol americano que un jardinero central, pero por los momentos espera tener una primavera más saludable.

El 40mo mejor prospecto de todo el béisbol, según MLB Pipeline, apenas pudo disputar 50 juegos y agotar 186 turnos en el 2018 debido a una lesión de ligamentos en el pulgar izquierdo sufrida durante los entrenamientos, algo que retrasó su debut hasta junio. A finales de ese mismo mes, volvería a recaer con la misma lesión.​​​​​​​

Agotar 74 turnos por el equipo de Glendale en la Liga Otoñal de Arizona, donde bateó .324 con dos jonrones, ayudó a Robert a recuperar un poco el tiempo perdido. Ya no siente dolor en la muñeca, algo que había empezado a aquejarlo porque había cambiado un poco su swing para compensar el dolor en el pulgar, que a su vez también afectó su poder en el plato.

"Cuando comencé a jugar en Arizona, ya mi muñeca y mi dedo estaban perfectos. Estaba jugando sano y por eso esos números que puse fueron importantes para mí", dijo Robert. "Cuando la temporada terminó, tuve unas semanas para descansar y pienso que eso me ayudó a que la muñeca y el dedo se recuperaran completamente".

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