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La atrapada que quizá le dé el título divisional a los Cardenales

Impresionante jugada en el jardín derecho de uno de los jardineros de los 'Pájaros Rojos'. 

Dexter Fowler le robó al venezolano Asdrúbal Cabrera un jonrón de tres carreras. El jardinero derecho de los Cardenales hizo una captura crítica en la parte alta de la octava entrada del juego final de la serie contra los Nacionales, el miércoles por la tarde.

Con los Cardenales liderando 5-1, los Nats de Washington amenazaban con corredores en primera y segunda con sólo un out contra el zurdo experimentado y gigantón Andrew Miller. Entonces, el veterano Cabrera trabajó un conteo completo antes de conectar un slider a la esquina de afuera en cuenta de de 3-2 hacía el jardín derecho. La pelota tenía distancia de jonrón, pero Fowler la rastreó bien, saltó sobre la pared y le robó a Cabrera un jonrón de tres carreras, estirandose cual largo es y es que Dexter mide 1.93 metros, lo que le ayudó a dar el gran salto y preservar la ventaja de los Cards.

Carlos ?El Tsunami' Martínez relevó a Miller, logrando que el joven Victor Robles roleteara al cuadro para terminar la entrada. Los Cardenales ganarían 5-1, pero si Fowler no hubiese robado ese obús, el juego se hubiese puesto 5-4, todavía en favor de los Cardenales. 

El juego tuvo implicaciones de playoffs en ambos lados. La victoria superó el control de los Cardenales en el primer lugar en la División Central de la Liga Nacional a 2.5 juegos, mientras que la ventaja de los Nacionales sobre los Cachorros y los Cerveceros para el primer comodín de la Liga Nacional se reduce a un solo juego.

Los Nacionales cerrarán su viaje final de la temporada regular con tres juegos -aparentemente sencillos- contra los Marlins en el Marlins Park, antes de recibir a los Filis por cinco juegos y los Indios por tres, donde aunque son locales, son series muy complicadas, porque Filis e Indios también buscan entrar por la vía del Comodín.

Los Cardenales, mientras tanto, comienzan su gira final de la temporada regular con cuatro contra los Cachorros de Chicago este fin de semana en el Wrigley Field, seguido de tres contra los Diamondbacks en Arizona en el Chase Field, antes de cerrar la temporada en casa con tres juegos contra los mismos Cachorros, pero ya en su nido del Busch Stadium.

La victoria de la serie sobre los Nacionales envió a los Cardenales a Chicago para comenzar una serie de cuatro juegos en Wrigley Field con una ventaja de 2 1/2 juegos de la División Central de la Liga Nacional sobre los Cachorros y los Cerveceros, quienes juegan más tarde este miércoles. 

Los Cardenales también aseguraron de que si empatan con los Nacionales para el primer puesto de Comodín, serían anfitriones del Juego de Comodines. Los Cardenales ganaron la serie de la temporada 5-2.

Pero los Cardenales tienen la vista puesta en la división, y la victoria del miércoles los preparó para llevar el impulso a Chicago el jueves. Los Cardenales y los Cachorros juegan siete de sus últimos 10 juegos de la temporada regular uno contra el otro.

El manager de los Cardenales, Mike Shildt, y sus jugadores han insistido en que no importa cuán significativos sean estos juegos en septiembre, su objetivo es eliminar las distracciones y tratar a cada juego de la misma manera. Pero no se podía negar cuán importante fue el partido del miércoles contra los Nacionales para las esperanzas de playoffs de los Cardenales.

Anne Rogers/MLB.com

Bill Baer/NBC Sports

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