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Acuña y Albies están muy cerca de la historia con Bravos

Con menos de 21 años, los peloteros han logrado brillar en el inicio de temporada con Atlanta

Los Bravos llegaron a la jornada del viernes con récord de 26-16, el mejor en la Liga Nacional y el cuarto mejor en Grandes Ligas. Hay muchas razones para explicar lo que de cierta forma ha sido un éxito inesperado, como el despegar de Sean Newcomb, el dominio de Dan Winkler en el bullpen, otro gran año de Freddie Freeman y el tórrido inicio de Nick Markakis. Pero de lo que quiere hablar todo el mundo es de Ozzie Albies y del venezolano Ronald Acuña.

Entonces, hagamos exactamente eso. Tratemos de ver qué tan inusual ha sido a lo largo de la historia que un equipo tenga un par de bateadores por encima del promedio de liga con 21 años o menos. (Acuña cumplirá los 21 el 18 de diciembre. Albies cumplirá los 22 en enero próximo). La respuesta es: "muy raro".

 

Comencemos con la parte importante: simplemente, es muy raro tener a un par de jugadores de posición que no sean mayores de 21 años, porque sólo los mejores prospectos llegan a las Grandes Ligas a esa edad. Desde 1901, ha habido 407 temporadas de al menos 300 visitas al plato de jugadores de 21 años o menos, para un promedio de 3.4 por campaña. Eso no es mucho.

Eso es repartido entre toda la liga, por supuesto, así que es todavía más raro tener a dos jugadores de esas características en el mismo equipo y al mismo tiempo. Desde 1901, sólo ha habido 34 equipos con un par de jovencitos así que hayan agotado 300 visitas al plato cada uno. Eso es un caso cada 3.4 temporadas. Sólo ha pasado dos veces en el Siglo XXI, los Rays del 2003 con Carl Crawford y Rocco Baldelli, y aunque no lo crean, los Bravos del 2011 con Freeman y Jason Heyward.

 

Aunque es impresionante recibir cualquier cantidad de tiempo de juego en las Mayores a esa edad, hay una diferencia entre "estar arriba" y "jugar bien". Jurickson Profar subió a los 20 años en el 2013, por ejemplo, pero bateó sólo .234/.308/.336 (77 OPS+). Estamos más interesados en buscar a jugadores jóvenes y exitosos.

Eso reduce la muestra de forma considerable. Sólo cuatro equipos le han dado al menos 300 visitas al plato a un par de jugadores de 21 años o menos y recibido como recompensa una producción por encima del promedio. Van a reconocer a algunos de estos nombres.

 

Equipos con dos jugadores de 21 años o menores, 300 o más visitas al plato y 100 OPS+

Filis de 1904 -- Johnny Lush / Sherry Magee
Medias Rojas de 1939 -- Ted Williams / Bobby Doerr
Astros de 1965 -- Joe Morgan / Rusty Staub
Cerveceros de 1973 -- Darrell Porter / Bob Coluccio

En estos momentos, Albies tiene 147 OPS+. Acuña tiene 132 OPS+. No sólo han sido etiquetados como prospectos estelares, sino que lo están demostrando con su producción.

 

Williams y Morgan llegaron sin parpadear al Salón de la Fama, y Doerr también tiene su placa en Cooperstown. Staub y Porter fueron a 10 ediciones del Juego de Estrellas entre los dos, y Magee tuvo una exitosa carrera de 16 años en las Grandes Ligas. Ser capaz de ser un bateador promedio a esa edad no garantiza el estrellato, pero ciertamente te dice mucho de las habilidades de un bateador. Entre otros que lo hicieron: Ty Cobb, Mickey Mantle, Mike Trout, Stan Musial, el dominicano Albert Pujols y Ken Griffey Jr. Es una lista en la que cualquiera quisiera estar.

Entonces, ¿podrá el dúo de los Bravos mantener este nivel? ¿Podrán ser los quintos en entrar a una lista que está llena de miembros del Salón de la Fama y jugadores convocados al Juego de Estrellas?

 

Albies está siguiendo el camino que marcó el año pasado, y antes de comenzar la jornada del viernes bateaba .283/.320/.598 (147 OPS+), segundo en jonrones de la Gran Carpa con 13, y además igualado con Mookie Betts con la mayor cantidad de extrabases (30). Acuña se ha enfriado un poco desde su candente estreno, pero de cualquier manera liga para .275/.348/.500, con 132 OPS+. Además, ha demostrado un talento natural para pegarle muy duro a la bola.

Claro que con estas cosas no hay garantías. Antes de la victoria por 4-2 del miércoles sobre los Cachorros, Acuña había bateado para .154/.313/.308 en los siete días anteriores. Y Albies ha corrido con un poco de suerte. Uno simplemente no puede esperar que suban y tengan éxito de forma indefinida, porque el mundo del béisbol no funciona así. Normalmente, los bateadores no suben tan jóvenes, ni batean así de bien. Pero quizás el término "normalmente" no aplique en este caso. Sin duda, eso es lo que están esperando los Bravos.