Peloteros

MLB: La historia del triste retiro de Ken Griffey Jr. de Grandes Ligas

No hubo desfile, fuegos artificiales ni ceremonia: Sólo dos faros moviéndose en la oscuridad de la carretera

Por Gabriel Delgado Aguilar

- 22/05/2020 04:29

MLB: La historia del triste retiro de Ken Griffey Jr. de Grandes Ligas - null (AP)

Ken Griffey Jr. se erigió durante la década de los 90's cómo el pelotero más adorado de todos, con una personalidad encantadora y un juego increíble: Todo mundo sabía que estaba destinado a romper todas las marcas y récords establecidos en Major League Baseball y a estar dentro de la conversación del mejor de todos los tiempos.

Sin embargo, las lesiones le impidieron alcanzar todo su potencial y aún así, sigue siendo uno de los más grandes que haya pisado un terreno de Grandes Ligas. Sus años con los Marineros de Seattle son incomparables y podríamos decir que su carrera comenzó a irse a pique cuándo fue cambiado a los Rojos de Cincinnati.

Vestido de Rojo, Griffey Jr. fue la sombra de lo que alguna vez representó en Seattle por culpa de las lesiones, perdiendose 260 encuentros de 486 entre el 2002 y el 2004. En 2008 Griffey fue cambiado a los Medias Blancas en el día final de cambios y se convirtió en agente libre, por lo que los Marineros no perdieron tiempo y firmaron al veterano de entonces 39 años a un contrato de un año para el 2009.

Si bien Griffey ya no era un pelotero productivo, el movimiento tenía encantada a la afición del Safeco Field, quiénes durante años fantasearon con el regreso del Junior a Seattle y juntarse con Ichiro y Félix Hernández. En 2009 jugó 117 encuentros, casi todos cómo designado y terminó con promedio de .214, 19 cuadrangulares y 57 impulsadas.

El momento más importante de la temporada sin duda fue la despedida que los fans de los Mariners dieron a Griffey y a Ichiro en el último encuentro de la campaña, saliendo en hombros de sus compañeros y ovacionados por la fanaticada, quién pedía un año más de Ken Griffey Jr.

Y eso exactamente fue lo que obtuvieron: Firmó por un año más a los 40 años en busqueda de finalizar su carrera con el listón en todo lo alto tras un flojo 2009. Sin embargo, el 2010 fue una auténtica pesadilla para el veterano y terminó de la peor manera posible.

Para empezar,  en los dos primeros meses de la temporada su promedio de bateo estaba en un infame .184 y el 20 de mayo de ese año pegó su hit 2781 y último de su carrera para impulsar la carrera ganadora en la novena entrada en un juego ante los Azulejos de Toronto.

Justo cuándo nada parecía ponerse peor, lo hizo, ya que Junior se vio envuelto en un escándalo llamado "Napgate" por los medios. Según reportes, miembros de los Marineros de Seattle filtraron a la prensa información de que Griffey se quedaba dormido en el clubhouse del equipo en medio de los partidos. 

El manager de ese entonces, Don Wakamatsu negó los reportes de la prensa y el jugador Mike Sweeney retó a sus compañeros que habían filtrado la información a "enfrentarlo" por haber roto el código del vestidor. Griffey por su lado, nunca desmintió la información.

El clubhouse de los Marineros estaba en llamas y el ambiente era pésimo, sin embargo, nadie se imagino que Ken pudiera tomar una decisión tan drástica cómo lo hizo el 2 de junio de aquel año: Durante el juego final de una serie contra los Mellizos de Minnesota, fue enviado cómo emergente a batear en la novena entrada.

Griffey pegó un rodado de doble play que al final no pudo ser completado por el primera base Justin Morneau, embasandose. Inmediatamente fue relevado por un corredor emergente y esa fue su última aparición en un encuentro de Major League Baseball: Sin homenaje, sin fiesta, sin celebración. Nada.

Esa misma noche, y sin decirle absolutamente a nadie del equipo, toma su auto y comienza a manejar dirigiendose con dirección hacia el este. Según un reporte de Sports Illustrated, el antiguo compañero de Ken Griffey Jr., Jake Buhner, lo llamó en medio de la madrugada preocupado, luego de que un amigo le comentara que había visto a Ken en medio de la nada echando gasolina en el estado de Montana, a más de 1000 km de distancia de Seattle.

Griffey manejó sin parar durante casi dos días completos yendo en dirección a Orlando, Florida, donde su padre y su familia, recorriendo la increíble cantidad de 5000 km de distancia. Según reportes, Jr. llamó tres veces a su papá en el camino, diciendolo lo feliz que estaba con la decisión que había tomado y que ya no podía aguantar un minuto más jugando beisbol. No hubo fuegos artificiales celebrando la carrera de Jr.; sólo dos faros moviéndose sobre la carretera en la oscuridad.

Jr. emitió un comunicado a la prensa anunciando su retiro con efecto inmediato del beisbol. El presidente de los Mariners, Chuck Armstrong, fue comunicado sólo horas antes del siguiente encuentro del equipo que Griffey había huído y los peloteros supieron de su decisión justo antes del partido.

Griffey después revelaría que había tomado dicha decisión debido a que no quería convertirse en una distracción para los Marineros y que era lo mejor para ambas partes, al no ser productivo y ser la comidilla de los medios debido a sus supuestos "escándalos". Por desgracia, The Kid no pudo tener el retiro que se merecía y sólamente nos quedamos con aquella imagen saliendo en hombros del Safeco Field.

En esta nota

Recibe todas las noticias en tu e-mail

Debes completar un tu e-mail Debes completar un e-mail correcto.
Ya estás suscrito a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.

Suscribirse implica aceptar los Términos y Condiciones

Sigue leyendo

Más de Peloteros